Displasia del desarrollo de la cadera

Luxación congénita de cadera 

La displasia de cadera o displasia del desarrollo de la cadera (DDC) engloba alteraciones de la forma de la cabeza femoral y del acetábulo (las dos partes de la articulación de la cadera)

Se da desde el nacimiento y puede comprender un abanico entre una displasia (alteración de su forma), subluxación (la cabeza del fémur pierde su situación normal dentro del acétabulo, "quiere salirse") o luxada (ya se ha salido de dentro del acetábulo)

 

Cuando la cadera está luxada podemos ver si es reducible (la podemos colocar de nuevo en su lugar) o irreductible (no se puede recolocar)

 

También podemos tener caderas que aunque estén en su lugar sean luxables. 


¿Causas o factores de riesgo?

  • Posición de nalgas puras con las rodillas en extensión, la posición forzada de las caderas con el culo del niño encajado en la pelvis de la madre favorece que el desarrollo de la articulación de la cadera no sea el correcto.
  • Sexo femenino, las niñas presentan 4 veces más incidencia de displasia de cadera por ser más sensibles a las hormonas maternas que dan elasticidad en el momento del parto. 
  • Primíparas, el primer hijo se encuentra con un útero más tenso.
  • Oligohidramnios, la menor cantidad de líquido, hace que el feto este más apiñado y aumenta la incidencia de displasia. 
  • Macrosomía fetal. Peso al nacer de 4-4'5 kg tienen riesgo 1'5 veces mayor y los de más de 4'5 Kg, el riesgo de displasia de cadera puede ascender a 2'67. 
  • Antecedentes familiares 12-33% de los pacientes. Existe la sospecha de una posible alteración genética. El riesgo de DDC en un niño aumenta un 6% cuando hay algún hermano afectado, 12% si esta afecto uno de los padres y un 36% si están afectados un hermano y uno de los padres. 
  • La postura en la que se lleva a los bebes también es importante, las tribus indias que llevan los bebes en una especie de saquitos con las piernas estiradas y juntas tienen más incidencia de los que llevan los niños con las piernas abiertas. De aquí que se recomienden los métodos de porteo tipo mochila o fular con las piernas de los niños abiertas. 

¿Cómo se detecta?

A todos los recién nacidos se les realizan por protocolo varias exploraciones. Entre ellas se realizan las maniobras de Barlow y Ortolani. Primero se hace la maniobra de Ortolani que consiste en la maniobra de reducción, si es positiva la cadera estaba luxada. Después la de Barlow en el que se intenta sacar la cadera de sitio, si es positivo es que la cadera es luxable. Estas maniobras son útiles hasta los 2-3 meses, luego nos fijaremos en el resto de signos clínicos.  

 

También se mira la abducción de las caderas (como cuando separamos las piernas para ponerle el pañal), si una cadera se abre menos puede estar luxada. 

 

El signo de Galeazzi se explora poniendo el niño en la camilla con caderas y rodillas flexionadas y pes apoyados en la camilla, la diferente altura de las rodillas nos puede indicar una luxación de la pierna más corta. Si la luxación es bilateral estarán las rodillas a la misma altura. 

 

La asimetría de pliegues, de la que se suele hablar con frecuencia, no tienen valor en si misma. Un 20% de niños sin alteración los puede presentar.  

 

Siempre que exista una exploración alterada o 3 o más factores de riesgo realizaremos una ecografía. En los niños mayores de 6 meses se podrá realizar una radiografía. Momento en el que se osifica la cabeza del fémur y hace mas divicil su exploración por ecografía. 

¿Qué hacer?

El diagnóstico precoz es la pieza clave para un resultada satisfactorio. Hay que explorar las caderas en el nacimiento y en los diferentes controles pediátricos. 

¿Cómo se trata?

El objetivo del tratamiento es tener una cadera en su sitio y que crezca de forma normal, evitando las complicaciones. 

 

El tratamiento se basa principalmente en la edad de diagnóstico. Cuanto más pronto se haga el diagnóstico más fácil es corregir el problema y que la cadera crezca en condiciones correctas. Cuanto más tardío sea el diagnóstico se necesitaran tratamientos más agresivos para corregir las deformidades. 

 

Tratamiento en el recién nacido

En las primeros días de vida, las caderas de los recién nacidos pueden luxarse por la acción de las hormonas maternas que actúan relajando el canal del parto y que pasan al bebe relajando también los ligamentos y musculatura de la cadera. Es habitual esperar unas 2 semanas para volver a explorar al bebe y hacerle una ecografía, una vez pasado el efecto de estas hormonas. 

 

Si pasado este tiempo se mantiene una cadera luxada o luxable se iniciará un tratamiento con un arnés de abducción y flexión de las caderas. 

El arnés más usado es el arnés de Pavlik, este arnés permite tanto la contención de una cadera que se luxa como la reducción de una cadera luxada a las 2-4 semanas de uso. Este arnés se debe usar de forma continuada de día y de noche. 

 

Se deberán hacer controles semanales, para ver la evolución y controlar la posición del arnés con el crecimiento. 

 

Cuando la cadera está reducida se usará el arnés de 6 a 12 semanas más. 


6 a 18 meses

El tratamiento en este rango de edad depende de la severidad de la luxación y de la experiencia del médico. El arnés de Pavlik ya no funciona pasados los 6 meses de edad. 

 

Algunas veces puede ser útil una reducción cerrada de la cadera. Con anestesia general se duerme al niño para intentar reducir la cadera en el acetabulo y colocar un yeso pelvipédico. Este yeso se mantendrá un mínima de 3 meses para permitir el correcto crecimiento del acetábulo. En algunos centros antes de realizar esta reducción se coloca el niño en tracción. Con unas vendas en las piernas conectadas a unos pesos se va traccionando primero de forma longitudinal y luego se van abriendo las piernas con el objetivo de estirar la musculatura y ligamentos y que la reducción sea más fácil. Puede ser necesario realizar una artrografía (inyección de contraste en la cadera), para ver si hay partes blandas interpuestas. Suele realizarse también en el mismo momento una tenotomía de los aductores, es decir, se cortan estos tendones para relajar el musculo y que la cadera no vuelva a salirse.  Si no resulta efectivo se realizará una reducción abierta.

 

En algunos casos muy severos se puede indicarse directamente la reducción abierta. En los niños menores de un año suele realizarse un abordaje medial y en los mayores de un año un abordaje anterior. El objetivo es retirar las partes blandas que dificultan la reducción de la cabeza femoral. 

18 meses a los 6 años

En este grupo de edad el tratamiento más estándar es la reducción abierta con abordaje anterior. El objetivo es reducir la cadera, corregir los músculos y alinear los huesos. Aunque se han descrito tratamientos satisfactorios con reducción cerrada hasta los 4 años. 

 

La reducción abierta implica reducción de la cadera, alargamiento o tenotomías musculotendinosas, y osteotomías en pelvis o fémur. En el fémur la osteotomía más empleada es una osteotomía varizante, desrotadora y de acortamiento para permitir que la cabeza femoral se mantenga en su lugar.  

Mayores de 6 años

No suele recomendarse la reducción de la cadera, en las caderas luxadas de los niños mayores, porque los cambios que presentan suelen ser permanentes. En las caderas parcialmente luxadas si se puede intentar un tratamiento corrector.  

Bibliografia 

  1. Lowell and Winters's Pediatric Orthopaedics. Chapter 23. Stuart L. Weinstein: Developmental hip Dysplasia and Dislocation. Raymond T. Morrissy and Stuart L. Weinstein editors. Fifht edition, Volume 2, pag 906. Lippincott Williams and Wilkins, 2001
  2. Practice of pediatric orthopedics. Linn T. Staheli. Second edition. Lippincott Williams and Wilkins, 2001 
  3. Luxción congénita de cadera. Displasia del desarrollo. I Monografía SEOP. 
  4. http://hipdysplasia.org/developmental-dysplasia-of-the-hip/